¿Quién dijo que para crear una casa en miniatura hace falta comprar una gran cantidad de materiales? Con una sencilla caja de zapatos, algunos retales de tela, cartón y pequeños objetos que normalmente tenemos por casa, podemos construir una casita llena de detalles, personalidad y mucha imaginación.
Las casas en miniatura son una manualidad perfecta para disfrutar en familia, desarrollar la creatividad de los niños y dar una segunda vida a materiales que, de otro modo, acabarían en la basura.
Y lo mejor de todo es que no hay dos casas iguales. Puedes crear una habitación infantil, un salón, una cocina, una casa de muñecas completa, el estudio de un pintor o incluso una pequeña casita de campo. ¡Las posibilidades son infinitas!